La austeridad domina la economía hogareña. La incertidumbre domina a los empresarios y a los consumidores. A casi un mes y medio de las tradicionales fiestas, se han producido una serie de incrementos en productos que integran la canasta navideña. Además, los proveedores demoran los envíos y, en general, llegan con reajustes, confiesan los hombres de negocio. Los supermercados ya colocaron sus góndolas con algunos productos navideños. Las tradicionales canastas con artículos para la mesa del 24 de diciembre se ofrecen a entre $ 450 y $ 3.500, de acuerdo con la calidad y con la cantidad de la mercadería. Guillermo Saccomani, presidente de la Cámara de Supermercados y Autoservicios de Tucumán, dijo ayer a LA GACETA que, por ahora, no se sabe si, el mes que viene, habrá un acuerdo para lanzar, junto con el Estado provincial, una canasta económica navideña. Hay varios motivos que esgrime el empresario que conspiran a anticiparse en el diseño de ese combo.
• La incertidumbre económica complica a proveedores y comerciantes acordar un precio de referencia para artículos considerados estacionales.
• En muchos casos, los valores al público están atados a la cotización del dólar, ya que varios fabricantes compran insumos en esa moneda y luego lo trasladan a precios.
• Los fabricantes, a su vez, tienen problemas de logística para la distribución normal de la producción. Según Saccomani, en varias ocasiones ha llegado el 40% de los productos solicitados y, en varios casos, los envíos se realizan con precios reajustados. Esto está relacionado a la caída de los niveles de productividad en algunos sectores, por efecto de la pandemia del coronavirus, que ha bajado la dotación de operarios para evitar los contagios de la covid-19.
• La pandemia del coronavirus ha causado cambios de conductas de consumo entre los ciudadanos, además de una pérdida del poder adquisitivo.
“Para cualquier empresario, la inestabilidad que estamos viviendo tiene efectos importantes en su negocio. Estamos atravesando un momento de transición, en el que la sociedad seguramente va a bajar sus niveles de consumo por temor a salir por los contagios”, indicó el supermercadista. De todas maneras, se mostró confiado en que la inyección de fondos a través del pago de los sueldos estatales (el Gobierno provincial proyecta un desembolso de alrededor de $ 10.000 millones por el pago de sueldos y del aguinaldo durante diciembre) y de la Tarjeta Alimentar (la Nación incrementó el monto del beneficio) pueden contribuir a mejorar las ventas. Asimismo, Saccomani cree que si la austeridad se impone en las tradicionales Fiestas de fin de año, el efecto compensación para el consumo puede llegar durante el verano, ya que se estima que gran parte de los tucumanos se quedarán en sus hogares las próximas vacaciones, por temor al contagio en otros destinos turísticos.
Según el director del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) de Tucumán, Ernesto Gómez Rossi, hay que tomar en cuenta el impacto en el consumo que puede llegar a tener, en diciembre, la decisión del Gobierno nacional de eliminar el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) que, en el caso provincial, beneficiaba a 300.000 personas.
“Para analizar la conducta que tendrán las familias de la provincia en las próximas fiestas, es necesario diferenciar dos situaciones”, indicó el consultor.
Por un lado, están los grupos familiares que están por debajo de la línea de pobreza y que, según los anuncios oficiales, pueden llegar a contar con un poco más de recursos para pasar las fiestas. “Se prevé que se duplique el monto de la Tarjeta Alimentar y eso, en cierto aspecto, puede alentar las ventas”, observó. Por el otro, Gómez Rossi señaló que está lo que se considera una familia de clase media que, frente a un endeudamiento acumulado a lo largo de los últimos meses, puede haber disminuido su capacidad de consumo y, por lo tanto, proyectar una mayor austeridad para las fiestas.
“De una u otra manera, enfrentaremos una Navidad distinta a la que pudo haber sido en un período de normalidad, en el que nos acostumbramos a reunirnos en familia y ahora, por temor al contagio, tal vez decidan quedarse en casa y acotar aquellas reuniones”, puntualizó.
Algunos incrementos
El titular del ISEPCi de Tucumán indicó que ya se están registrando reajustes en productos de la canasta familiar. “El Gobierno nacional autorizó subas de los Precios Máximos, las frutas y las verduras experimentaron un alza importante y ahora esperamos lo que sucederá con la carne y el pollo que, generalmente, muestran incrementos estacionales en un período de elevado consumo”, detalló.
Los empresarios, a su vez, preanuncian que, en las próximas semanas, la carne puede llegar a dar un salto de hasta un 15%. Por caso, un comerciante vinculado al rubro de la gastronomía ejemplificó que, hace algunos días, el kilo de ternera para sandwich se conseguía a $ 1.200, mientras que ahora puede llegar a costar $ 1.600. A su vez, las cervezas y los vinos han mostrado un incremento de hasta un 30% en las últimas semanas.
El Gobierno nacional está negociando con algunos empresarios la elaboración de una canasta navideña económica que sea comercializada en todo el país, mientras se intenta frenar algunos incrementos previstos por el sector privado en la etapa de descongelamiento de algunos precios de artículos de primera necesidad.